viernes, 15 de enero de 2010

PERO QUE SABRAN ESTOS MULEROS



No tengo por costumbre, hacer uso en mis escritos de palabras que puedan resultar mal sonantes, pero se da la situación de que en este caso no ha sido así, por ello vallan por delante, mis disculpas para todos aquellos que de un modo u otro puedan sentirse ofendidos, por el huso que hago de ellas, en este alegato.

Hace algunos días recibí un correo de esos en los que se suelen vertír, generalmente disfrazados de anécdota jocosa, toda una "recua" de viñetas y textos, poniendo en duda el valor de la veterania, y menospreciando el aminoramiento, en la capacidad sexual, y las deformaciones física, -. Cosa totalmente lógica por cierto.- que el paso del tiempo, de modo irrefutable, va produciendo en las personas de cierta edad.

Con 16 años allá por el año 64 del pasado siglo, para que se hagas una idea, yo era un joven cazador que podía presumir -.Alardeo siempre a titulo intimo, personal, e intransferible, -.de contar en mi galería de trofeos, con dos pieza de caza, pero de caza mayor, con lo escasa y difícil que resultaba la cazaría, en aquellos años, máxime si las piezas como digo, eran de semejante calibre.

Había podido hacer mías aquellas dos medallas de oro, gracias a la intuición, el olfato, la determinación, el sigilo, y la más absoluta “discreción”. Puedo decir que opino, que para ser un buen cazador se hace necesario reunirlas todas, como sigue siendo el casos en la actualidad, con la sola salvedad de una de ellas, quizás, la mas importante, la determinación.

Asumo que la aculturación, añade capas, y más capas, que con el tiempo, van convirtiendo el arrojo, en un proceso de valoración de riesgos, que trae consigo, la conclusión de no salir al campo.

Y por otra parte, la manifiesta desatención que los machos residentes, hacían de sus hembras, a las que si acaso, y dependiendo mucho de los copas de vino consumidas, exigían su derecho de pernada. Pero, y para que poner medios, si era mas barato hacerlo sin ellos, y sin valorar las consecuencias, total, se trataba de meter, sudar un poco, descargar, bajarse de la fémina, fumarse un cigarrito y a dormir.

Queda claro que si no les importaba lo mas mínimo el condón, aun menos les importaba, en que estado estaba, la consecución del goce por parte de ella, “que se joda para eso a nacido mujer”.

Yo no es que fuese mejor que ellos, pero dada mi juventud, mi rabo se materia en posición mas tiempo, y si se producía la descarga, mi recuperación era mas rápido, dándoles oportunidad, de que a su vez, ellas recorrieran también su camino.

Pero miren por donde, una tarde a las 5, hora muy torera por cierto, una mujer de 60 años Si, Si, 60 años, ( hoy la existencia de mujeres de 60 años, que mantienen una esplendida forma, tanto física como síquica, es algo cotidiano, pero en la época de la que hablo, los 60 años, digamos que era la frontera entre la madures y la ancianidad), a la que no recordaba, haber dejado de ver nunca desde que tenia uso de razón, muy amiga de mis padres, y viviendo muy cerca, me enseño de un golpe, lo que estoy seguro, que de no haber sido así, hubiese tardado mucho años en aprenderlo.

Con 16 años como suele decirse, uno cogia una mosca, y le tocaba las cachas, de manera que el instinto cazador, me advirtió que ante mi, estaba una posible presa, en las primeros momentos y dada su madurez, descarte montar el arma, pero ya he dicho, que en aquel tiempo y con aquella edad, sin la menor duda, una hembra era un preciado botín, a pesar de los años que pudiera tener.

E inicie mi plan de ataque, simple, ya maduro, y de eficacia testada, no obstante pensando, que el éxito no se produciría de modo tan rápido. Pasado los primeros momentos, e inesperadamente para mi, tomo con sus manos mi cara y me beso, debo reconocerles que a priori, estuve a punto de apartarme, con cierto reparo, pero no lo hice, al besarme, me trasmitió un álito de vida que despertó de modo súbito mi pasión, le devolví el bezo y comencé a tocarla. Su cuerpo, sus pechos, su sexo, no se parecían en nada, a los otras dos que también conocía, pero sin saber por que, me fui dejando conducir por ella hasta su dormitorio, donde la despoje con cierta violencia de toda su ropa. Cuando la tuve ante mi, completamente desnuda, la imagen que percibí no tenia nada que ver , con las que estaba habituado , pero el deseo se impuso y la monte para penetrarla, mi cuerpo presionaba el suyo buscando perforar su sexo, mi cabeza se hallaba apoyada a la izquierda de la suya, y la escuche decir de un modo tan tierno, que aun puedo recordar. -Por favor cielo, no me folles, hazme el amor-, -me alce y mirándola a los ojos, le pregunte ¿cuál es la diferencia?- -me respondió ¿no lo sabes?,- -no dije,- y a partir de esos momentos comenzó a enseñarme cual era.

Pasemos por alto los detalles escabrosos, solo decir, que cuando me di cuenta eran la 10 de la noche, habían pasado 5 horas en un instante.

Pero no todo quedo en eso, pasados los años, en los que intente cientos de veces, que se repitiese la situación sin conseguirlo, me dio una lesión magistral de lo que es la vida.

La tocaba, la besaba, la apretaba en mis brazos, le reiteraba cuanto la deseaba, y le reprochaba que no me dejase hacerle el amor, aun a sabiendas que lo deseaba tanto, como yo. Vivía sola, no tenia que dar cuentas a nadie, era absolutamente libre, y mis periódicas visitas a su casa, no levantaban ninguna sospecha, dada la antigua amistad y el cariño que nos unía.

Tanto insistí, que un día me dijo, mira cariño es tal el cúmulo de emociones que me produjo y me produces, que me puedo morir en tus brazos, y no es que sea una mala manera de morir, pero de ser así, que pasaría con tigo, tendrías que dar muchas explicaciones, que pensarían la gente de ti, cuanto menos dirían, que eres un joven sátiro, que te has aprovechado sin conciencia, de una vieja como yo.

Me dejo mudo, sin palabras, y de golpe lo comprendí todo, el por que siempre estaba, perfectamente vestida, peinada, limpia, y con un olor magnifico, porque no me dejaba ni tan siquiera, que la despojase de sus bragas, lo comprendí, y lo respete.

Por eso cuando veo que hay persona que se dedican a escribí y dibujar con tanto desprecio sobre este tema, pienso que son, una "partia" de muleros jilipollas, que no tienen ni puta idea, de lo que es un viejo.

Aquí no diré eso de ¡Y ACÁ, QUE SABEMOS...! Acá si sabemos bien, de lo que hablo.

Posdata: las dos pieza de caza mayo, fueron las primeras en apreciar las diferencias.

1 comentario:

  1. Jajaja esto me ha encantado, te encuentro toda la razón. No es fácil llegar a tener un buen uso de las palabras -reprochadas por la Real Academia- también se requiere un talento para usarlas por su poder implícito y vaya que pueden hacer muy divertido -y realista- un relato.
    Te felicito y me alegro esta nueva entrada en tu blog haya llegado rápido.
    Respecto de lo que te dijo la dama en cuestión parece que pasa en todo el mundo.
    Me recordó un chiste que leí por ahí una vez:
    dice así, "cuando la mujer estadounidense termina de tener sexo se viste, sonríe y se va. Cuando la mujer francesa termina, se fuma un cigarro, te da un beso y se va. Pero cuando la mujer chilena termina te mira a los ojos y te pregunta desde el fondo de su corazón: "´¿tú me amas?"...
    un amigo peruano se lo sabía con una variante, en vez de la mujer chilena era la peruana la que al terminar, se pone a llorar.
    En fin, el tema Mujer daría para posts y posts.
    Un abrazo amigo, ahh y antes que lo olvide, muchas gracias por tu receta, hoy mismo la preparé exitosamente y como puse 2 papas grandes me quedó para mañana y pasado mañana. Aquí en Chile también la conocemos como "ensalada rusa" y al menos mi madre suele agregarle también zanahoria picada y arvejas.
    Me pregunto si cómo le llamarán en rusia! jeje

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